Henri Gelencser  
 
  LA IMAGEN NO ES NADA? 22-10-2017 13:48 (UTC)
   
 
LA IMAGEN NO ES NADA?
 
La importancia de lo que mostramos
 
Todos podemos diferenciar a una persona triste de una alegre, sin necesidad de que nos hable. Podemos notar cuando alguien está cansado o con una gran energía, si es fracasado o exitoso, si es optimista o pesimista. Tan solo observando su postura, movimientos, imagen o escuchando alguna frase. Es evidente la relación entre cómo estamos y cómo lo exteriorizamos, lo que no sabemos es que también podemos utilizar esto para cambiar nuestras realidades, tanto internas como externas. 



La comunicación no verbal
 
A menudo cuando vemos a alguien exponiendo un tema, podemos advertir si es una persona sincera o nos está intentando engañar. Esto se debe a dos factores, uno tiene que ver directamente con el plano intuitivo (el cual no nos ocupa en esta nota) y otro con la lectura corporal que le vamos haciendo mientras éste individuo nos habla.
Si su forma de hablar es entrecortada, sus movimientos no acompañan el tono de voz, juega con algún elemento en sus manos, usa demasiadas “muletillas” o notamos que transpira, nos está indicando que nos está mintiendo o tiene un problema de autoestima que no le permite sentirse seguro en su oratoria.
 
Sin duda si queremos llegar en forma eficaz a los oyentes, debemos atender y aprender a dirigirnos en forma integra y segura. Debe existir una congruencia entre las palabras, el tono y los movimientos corporales.
 
Recordemos que las palabras, es decir, el texto, representa un porcentaje mínimo en la comunicación. Una misma frase puede significar varias cosas o tener significados contrarios, dependiendo de la entonación y gesticulación. Por ejemplo: la frase “andá a lavar los platos” dicha de tres maneras diferentes tiene un resultado diferente. Si la digo con tono suave, estirando la letra a de platos, con las palmas de mi mano juntas frente a mi pecho, con mis cejas levantas y mi cara inclinada, es obvio que estoy pidiendo un favor. Si la digo gritando, acercando mi cara al interlocutor y estirando mi mano con cara de malo, estoy siendo sumamente agresivo. Mientras que digo la misma frase, con la columna encorvada, con un volumen bajo y mirando para otro lado, lo estoy diciendo con resignación.
 
Una misma frase puede significar diferentes cosas, por lo tanto debemos atender lo que decimos más allá de las palabras. Y si bien, estos ejemplos son claros, existen otras actitudes durante nuestra alocución que son mas sutiles, pero perceptibles consciente o subconscientemente por quienes nos escuchan.
 
La imagen
 
Hay varias experiencias que nos indican la importancia de cómo nos mostramos. Hay una correlación entre lo que se cree de nosotros y nuestra imagen personal.
Si pensamos en un ejecutivo exitoso, la imagen mental que nos formamos es de un hombre con un buen traje, bien afeitado, arreglado y con una postura erguida. Si imaginamos una modelo, pensamos en una chica joven, estilizada, con ropa cara, maquillada, alta y recién salida de la peluquería .
Es imposible apartarnos de las imágenes mentales establecidas en el momento de juzgar a una persona y percibir cómo le va en la vida.
 
Recientemente en un programa de televisión argentino, tratando el tema, se realizaron una serie de experimentos interesantes. En uno de ellos, se le pidió a un joven, que se parara en la calle con un puesto de recolección de firmas, para una supuesta ONG con un fin muy positivo. A este muchacho se lo vistió con una apariencia descuidada, con ropa sencilla y algún rasgo de persona necesitada. Luego de unas horas se hizo lo mismo con un joven, alto, mejor vestido, con ropa a la moda y atractivo físicamente.
 
El resultado mostró que mientras al primer joven, la mayoría ni le permitía acercarse, al segundo le prestaban atención, le firmaban y hasta se le acercaban si que él los llamara.
 


En otro experimento, ya hace unos años, en el metro de Nueva York, a un grupo de jóvenes se los envió a pedir un centavo entre la gente, diciendo que les faltaba esa moneda para completar para pagar el viaje. Se dividió en dos etapas la experiencia, una vestidos en forma ordinaria y la segunda vestidos con corbata y muy bien peinados. Adivinen qué... cuando su imagen era prolija recaudaron mucho más.
 
Qué podemos hacer?
 
Somos seres sociales, interactuamos y crecemos a través del contacto con los demás. Son innumerables las veces que necesitamos lograr una comunicación efectiva en nuestra vida, mucho más en el plano laboral.
 
Debemos desarrollar una complementación entre lo que decimos verbalmente y lo que comunicamos con la imagen.
En nuestros cursos y talleres a grupos y empresas, desarrollamos técnicas específicas, pero también podemos aprender mediante la observación.
Dediquemos un tiempo a observar a quienes tienen éxito en aquel ámbito en el cual queremos ser exitosos, observemos su postura, sus tonos y fundamentalmente sus actitudes. Aclaro que esta actitud nada tiene que ver con la envidia, por el contrario los modelos de aprendizaje son inherentes al ser humano.
 
En nuestro país (Uruguay), y me consta que en otros cuantos lugares de Latinoamérica, acostumbramos a mostrarnos unos “escalones” más debajo de lo real, por miedo a sobresalir, a la envidia y por sentirnos seguros y acompañados en la media del entorno. Esto supone un error, debido a que, cuanto mejor nos mostramos, mejor somos vistos y más nos ofrece el entorno. Debemos mostrarnos siempre bien, fundamentalmente en el plano empresarial.
 



Recordemos también que así como nuestro cuerpo manifiesta cuestiones internas, también podemos internalizar desde nuestras actitudes, por más que creamos que las estamos fingiendo, tarde o temprano, si nos paramos erguidos, con una sonrisa, mirando fijamente, con voz clara y el rostro relajado, vamos a terminar sintiéndonos seguros.
Se trata de un entrenamiento, al principio cuesta más, pero como todo entrenamiento, con el tiempo conlleva resultados exitosos.
 
HENRI GELENCSER
 
 
 
 
 
 
 
 
  Ingresa
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Toda información tomada o copiada de este sitio web, debe citar la fuente y autor: Henri Gelencser www.mentecreadora.es.tl
  Encuesta


¿Qué sabe sobre la ley de atracción?
No sabe lo que es 20.35%
La conoce pero no sabe aplicarla 22.12%
La conoce pero se olvida de aplicarla 25.66%
La conoce y la aplica concientemente 24.78%
La aplica sin saberlo en forma negativa 7.08%
113 Votos totales


  Publicidad
  PROXIMAS ACTIVIDADES
ESPACIO BIENESTAR - BVAR ARTIGAS 1989 - MONTEVIDEO

TEL. 2 401 72 41
Vistantes 66748 visitantes¡Aqui en esta página!
=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=